El comercio: algo más que comprar y vender
Autor:
GESTION 2-17
Edición:
38
Publicado el
09/03/2009 0:00:00
Situado en la primera línea de consumo, el comercio sufre los embates de la crisis económica desde todas las perspectivas: acceso difícil a financiación, aumento de los costes de las materias primas, caída del poder adquisitivo, competencia con otras superficies... Es uno de los sectores en los que la incertidumbre está actuando con más virulencia, aunque la reacción no se ha hecho esperar.
Además de los efectos de la propia crisis, el pequeño y mediano comercio se enfrenta a problemas “estructurales”, como señala Carlos Albillo, gerente de la Asociación Casco Antiguo de Pamplona. Ahí se encuentran la imposible competencia en “costes y precios con los grandes operadores” y el actual modelo de desarrollo urbanístico, “que hace cada más difícil la supervivencia de un comercio independiente”. Y las dificultades son para todas las ramas, con especial incidencia en establecimientos dedicados a la equipación del hogar, consecuencia del bajón del negocio inmobiliario. “En mayor o menor medida, todos los sectores se ven afectados”, explica Yolanda García, coordinadora de la asociación Zaharrean-Centro Erdi, de Donostia. Pero la preocupación no es sólo la del comercio tradicional. Los grandes nombres también la padecen. “Las grandes superficies no son, por supuesto, ajenas al gran problema que se cierne sobre el comercio en general”, apunta Javier Revueltas, director de marketing de Ballonti.
En cualquier caso, el diagnóstico precoz y la anticipación han sido mecanismos importantes a la hora de medirse a los problemas. De esta manera, la inteligencia y el ingenio se definen como herramientas fundamentales para superar la situación. “Los comerciantes que pueden están intentando ajustar sus estructuras negociando alquileres, reduciendo costes... También hay quien en épocas de crisis agudiza el ingenio, con nuevas fórmulas de promoción y venta o buscando nuevos nichos de mercado”, añade Carlos Albillo. Precisamente, para capear el temporal, la Cámara de Comercio de Bilbao organiza el 9 de marzo la jornada ‘Fundamentos para no echar la persiana. Gestión comercial en momentos de cambio’, que servirá para ajustar criterios de venta en épocas como esta. A pesar de las dificultades, el comercio pugna por sobreponerse y, en algunos casos, con éxito. “Está claro que hay una desconfianza del consumidor motivada por la crisis. ‘¿Me compro unos zapatos nuevos o llevo a arreglar los viejos?’ Pero los comerciantes han sabido estar preparados, debido a una gran capacidad de gestión y profesionalidad. Nos consta que existe un gran interés de clientes en el comercio local. Estos son tiempos en los que los consumidores deben apelar a sus propios criterios, no a los que vengan dados por el marketing y el neliberalismo, que son los que han originado esta situación”, subraya Jon Aldeiturriaga, gerente de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo.
Navidad y rebajas
Las campañas de Navidad y rebajas han sido los escenarios donde se han probado los primeros diques de contención. Los comerciantes se declaran satisfechos, aunque impera la cautela. “A priori, no ha ido mal, porque veníamos del mes de noviembre, que había sido muy malo. Ha habido un resurgir en los dos últimos meses”, apunta Arantza Matías, presidenta de Bilbao Dendak. En el caso de la capital vizcaína, Ayuntamiento y comercio activaron en noviembre del pasado año la denominada Mesa del Comercio, que está siendo de “gran ayuda” para el sector, dice Matías. Recientes estudios de la Mesa indican que se mantiene en algo más del 50% el porcentaje de personas que mantienen la tendencia al gasto de años anteriores, si bien es cierto que las estadísticas reflejan también una mayor inclinación hacia el ahorro. Asimismo, el informe apuesta por incrementar la oferta de turismo y ocio de Bilbao para relanzar al comercio de la ciudad.
La colaboración institucional se presume como uno de los apoyos básicos del comercio en los próximos meses. “Cada vez es más frecuente encontrarse con ayuntamientos sensibilizados con la problemática del pequeño comercio. Además, los pequeños negocios suponen una importantes fuente de ingresos para los ayuntamientos”, añade Carlos Albillo.
El año 2009 va a continuar con la misma línea de esfuerzo y trabajo por parte del sector. Sin embargo, la preocupación seguirá presente. “No se presenta mucho mejor que el año que hemos dejado atrás”, dice Yolanda García, de Zaharrean-Centro Erdi. “Todos los datos apuntan a un año difícil. Ante ello nos queda trabajar más aún, ser más creativos, buscar nuevas oportunidades y fórmulas”, indica Javier Revueltas, de Ballonti. La llamada a la imaginación se repite en el sector, como señala Arantza Matías “De esta situación se sale con creatividad y mejorando la calidad del servicio”. “Es necesario innovar y estar atentos a los deseos de los clientes”, añade Jon Aldeiturriaga.
La coincidencia es general, como lo es a la hora de valorar las aportaciones del comercio a la vida económica, pero también social de la ciudad en la que se insertan. “En Bilbao hablamos de 18.000 puestos de empleo directos. El comercio tiene un peso específico en el desarrollo de la ciudad”, dice Matías.